
“Esto, aunque suene fuerte es verdad y además desde diferentes ángulos”
En esta vida terrenal, absolutamente todo lo que nos rodea nos influye en mayor o menor medida, siendo o no conscientes.
Por ejemplo, no es lo mismo vivir en un lugar con mar que con río. No es lo mismo vivir en medio del campo o en plena ciudad. Nos influye el clima, lo que escuchamos de forma repetitiva, que nos dé el sol o no, con quién vivimos o si estamos solos en medio del campo, en fin, todo nos afecta hasta el aire que respiramos, lo que comemos o leemos.
Con las personas sucede lo mismo.
El hecho de nacer ya está impactando a una familia, la más directa y a su vez a otras que están alrededor de la principal, de hecho, impacta tanto que cambia las vidas totalmente.
En este caso el que ha nacido todavía no tiene consciencia del impacto que su nacimiento está provocando en los demás y habitualmente es positivo e ilusionante, sin embargo, el impacto que generamos las personas cuando ya podemos ser conscientes, tal vez no sea tan ilusionante, pero si revelador.
Voy a poner 3 casos en los que tu existencia es importante para otras personas, la segunda y la tercera te van a hacer pensar;
Las personas que tienes a tu alrededor
Desde familiares, que te pueden tener más presentes, o círculo de amigos o conocidos te ven, interactúan contigo, les aportas todo lo que eres a nivel personal y tanto tu aprendes de ellos como ellos de ti incluso aunque no te estés dando cuenta.
La manera de ser de los otros, lo que conversas, lo que ves en ellos, sus comportamientos, es información que llega a ti y que recepcionas de manera automática e integras o desechas, pero te influye. Por eso es tan importante elegir bien con quién te rodeas.
En este caso hay un fluir de información y reciprocidad en la que ambos se alimentan de información y si no hay conflicto ni juicio todo está bien y si lo hay también hay aprendizaje, pero en este caso ahora mismo no voy a entrar.
Estoy segura que para estas personas de tu entorno eres alguien importante a la que tienen en cuenta y del que tu existencia es imprescindible o relevante.
El segundo caso sería cuando alguien no te conoce o te conoce poco y te odia por el hecho de existir
¿Te ha pasado alguna vez sentir que alguien te odia y no te conoce? ¿Te ha pasado que hay personas en el trabajo por ejemplo con las que nunca hablas y notas que te esquivan, que te miran mal, notas que se ponen incómodas o simplemente te ignoran?
Te voy a explicar lo que pasa con esto ya que por fin lo entendí.
En realidad, todas las personas que están ahí fuera hacen de espejo.
Esto lo sé no sólo porque lo he leído sino porque esta teoría la he puesto en práctica. Nadie te puede odiar por el hecho de existir. A nadie tu presencia le puede cabrear por el hecho de estar presente en el mismo tiempo/espacio.
Las personas resonamos unas con las otras según en el momento en el que estamos. La energía que somos depende de la información que almacenamos en nuestro cuerpo, eso genera una frecuencia y esta hace que nos sintamos atraído a unas personas o a otras, en positivo o negativo.
El amor o flechazo como comúnmente conocemos es resonancia, pero este es otro tema, aunque Amar es otra emoción fuerte y opuesta a odiar.
Lo que vemos en otras personas con mucha intensidad tanto si sentimos amor a primera vista como odio, es un aspecto de nosotros que no hemos trabajado y solemos tener muchos sin trabajar, por eso de cada relación aprendemos algo, sobre todo de nosotros.
Nuestros vacíos los vemos en los demás porque es la única manera que tenemos de hacerlos conscientes ósea, de darnos cuenta que llevamos vacíos internos desde que nacemos.
Imagina lo importante que es tanto si odias a alguien como si alguien te odia, para poder entenderte mejor y conocer aspectos que ni sospechabas de ti mismo.
La persona que te odia sin conocerte tiene la oportunidad gracias a ti, de conocerse mejor, otra cosa es cómo usemos lo que nos pasa. Tenemos la opción de enviarle al otro nuestro propio odio, “que en realidad te lo estás enviando a ti porque lo que enviamos al exterior es exactamente lo que atraemos” o también tienes la oportunidad de aprovecharlo para trabajar en ti.
Así que tu existencia vuelve a tener importancia en las personas.
Las personas en las que te fijas porque te llaman la atención por cualquier asunto, sería el tercer caso, cómo andan, visten, se expresan…
Hay personas que nos llaman la atención, hay algo que nos atrae de ellas. Nos producen curiosidad por saber más o simplemente las observamos porque nos parecen majos, majas, simpáticas o alegres. Algo bueno nos transmiten y posiblemente no sabemos nada de ellos y tampoco sabemos si lo que nos transmite es real.
¡A veces también proyectamos nuestras virtudes en otros, incluso las que no sabemos que tenemos, para poder reconocerlas y redescubrirnos!
Esta simple percepción es una experiencia enriquecedora para las personas, así que este ejemplo es otro más de la importancia de tu existencia para con los demás.
Nos cuesta tanto reconocer quienes somos en nuestra totalidad de ser humano que acostumbramos a juzgar al otro “mecanismo automático de nuestro cerebro” antes de hacernos un repaso a nosotros, pero simplemente sabiéndolo podemos cambiar la visión y empezar a entrenarnos para seguir aprendiendo de los demás aplicándolo a nosotros.
En realidad, nuestro cerebro es tan básico que juzga por defecto, es un mecanismo automático de su funcionamiento de supervivencia. Para que nuestro cerebro ordene, clasifique y ahorre tiempo a de juzgar, pero ahora que ya lo sabemos “recuerda que hay que aplicar la información porque si no, no sirve para nada” cuando detectes un juicio al prójimo párate un momento y aplícatelo a ti, empieza a trabajar en ti y verás lo apasionante que es hacer este cambio de mirada, verás cambios no solo en ti sino en tu realidad porque todo empieza y termina en ti, afuera no hay nada que cambiar.
Así que, solo por existir estás ayudando a las personas de tu entorno, les inspiras, te observan, todos lo hacemos, nos fijamos en otras personas, absorbemos información continuamente incluso a las que no te conocen.
Si el alcance de tu persona se expande, puedes impactar a muchas más, incluso aunque en un principio parezca que les remueves algo negativo, piensa que es una oportunidad siempre para que se conozcan mejor.
Si quieres saber dónde están tus puertas para avanzar en cualquier aspecto de tu vida, observa tus juicios porque ahí están tus límites y detrás, justo al fondo enfrente, verás las puertas que solo tú puedes abrir con entrenamiento y consciencia.
Esta vida es una oportunidad llena de pequeñas oportunidades en las que haciendo un simple cambio de mirada, todo puede suceder.
Cristina Berdonces